Es la justicia, ¡estúpidos!
“Yo voté por usted, porque pensé que el peligro estaba en otro lugar, y ya ve”.
Así le dijo de frente, Patricia Duarte Franco a Felipe Calderón el pasado martes 20 de julio del año en curso durante la visita que Calderón realizó a Hermosillo, Sonora.
Patricia duarte es la madre de Andrés Alonso, uno de los 49 niños que murieron en el incendio de la guardería ABC hace un año, en la ciudad norteña.
Luego, ante los medios de comunicación, Patricia comentó: “El Presidente prácticamente me ignoró; yo le hablé directamente y le pedí el cese de funcionarios como Daniel Karam (director del Instituto Mexicano del Seguro Social) y Juan Molinar Horcasitas, pero no me respondió nada, él sólo venía a ofrecernos dinero, dinero y dinero, fideicomisos, becas, pensiones vitalicias para las mamás, pero de justicia nada”.
De justicia nada… en Sonora.
En el DF en tanto, poniendo en gravísimo riesgo sus vidas, el ingeniero Cayetano Cabrera Esteva y Miguel Ángel Ibarra Jiménez, trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), permanecen en huelga de hambre desde casi 90 días.
“Ya no se pararon hoy, dado lo delicado de su estado de salud; les fueron restringidas todas las visitas y sólo sus familiares pueden estar con ellos”.
Declaró el médico Alfredo Verdiguel, encargado de atenderlos desde el pasado 25 de abril, cuando empezaron el ayuno que la organización mantiene en el Zócalo capitalino.
Su demanda: que se les haga justicia y les regresen su trabajo. Que se respete ése, su derecho constitucional, es la condición que han puesto Cabrera Esteva e Ibarra Jiménez, para levantar su ayuno.
En condiciones menos precarias y con idéntica petición, los acompañan en la huelga otros 13 trabajadores del SME.
De justicia nada… en el DF.
¿Y en el resto del país?
Y luego andan con sus convocatorias de unidad y sus iniciativas mediáticas y sus estupideces sin fin. Pero en el resto del país: ¡De justicia, nada! |