------|Sugerencia| ¡Anúnciate!| Contáctanos | Hazno tu página de inicio
 
SERVICIOS
Carta al Director
Libro de Visitas
Buzón de Denuncias
 
OCIO
Horóscopo
Turismo
Chat
MUNICIPIOS
Ayutla
Azoyú
Copala
Cuautepec
Cuajinicuilapa
Cruz Grande
Igualapa
Ometepec
San Luis Acatlán
San Marcos
Marquelia
Juchitan
Tecoanapa
Tlacoachistlahuaca
Xochistlahuaca
 
 
 
El Primer Sitio en Línea de la Costa Chica

OPINIÓN

Por: Gregorio Urieta

Doña Amalia, la calidad moral

Con afecto y respeto para Ángel Pérez Palacios

Pareciera que no existía, pero era de esas mujeres que viven y hacen vivir, que siembran vida y confianza en el destino, que con su trabajo discreto pero tenaz y efectivo, construyen caminos para todos.

Así era, en lo que sé, doña Amalia Solórzano, a quien su esposo, el General Lázaro Cárdenas del Río llamaba cariñosamente, “Chula”, según los cronistas de la familia.

La conocí en su domicilio de la Ciudad de México, gracias a una invitación que en 1994 me hiciera mi querido y entrañable amigo el arquitecto Ángel Pérez Palacios, ligado profundamente a la familia Cárdenas, que solía visitar su casa de Coyuca de Catalán, en la que pernoctaba el General Cárdenas y después su hijo Cuauhtémoc, cuando visitaban la región y tenían que quedarse. Estoy seguro que Pérez Palacios sintió la partida de doña Amalia el 12 de diciembre, como si fuera algo propio.

Porque a los Cárdenas, aun a Cuauhtémoc, que abandonara el proyecto de nación en el que creían los mexicanos, precisamente los mexicanos los sentimos parte nuestra,  por ser de la estirpe del General Lázaro Cárdenas, héroe nacional, todo lo contrario del cinismo, hipocresía, vulgaridad, traición e inmoralidad representada por los actuales gobernantes federales y sus cómplices. 

Resulta conmovedor, ilustrativo y ejemplar, el mensaje enviado en aquellos meses por el llamado Subcomandante Marcos a doña Amalia, quien después sería invitada a participar en una de las falsas e hipócritas comisiones formadas por el mediocre de Ernesto Zedillo para atender y dar seguimiento a los Acuerdos de San Andrés entre el gobierno federal y el movimiento zapatista de Chiapas. Por supuesto, el gobierno de Zedillo no cumplió los acuerdos y doña Amalia cesó su participación seguramente decepcionada de la falta de palabra del ladino Zedillo.

 
La carta de Marcos a doña Amalia la cita el maestro Miguel Ángel Granados Chapa en su contribución de La Jornada de este martes: “En una segunda carta, del 21 de marzo, el líder insurgente se refirió, en términos que pueden corresponder al día de hoy, al propósito de un grupo de ciudadanos que mediante una colecta nacional buscaban “rescatar la industria petrolera de las manos de quienes quieren dar marcha atrás en la historia y entregarla (la industria y la historia) a manos extranjeras”. El subcomandante explicó que “a pesar de la hambruna que nos amenaza para los meses siguientes”, los jefes zapatistas “me han ordenado que disponga de la cantidad de tres mil pesos del fondo de resistencia, para destinarlos a apoyar esa acción patriota. Ignoro quiénes son los encargados de administrar lo que se recabe. Por eso le estoy pidiendo a usted que por favor reciba la cantidad citada y la haga llegar a quienes se encarguen de esto. Estamos seguros de que en manos de usted, o de quien usted confíe, nuestra pequeña colaboración será bien empleada... Salud, y que la historia pasada nos ayude a conquistar la futura”.

Y calidad moral, confianza, credibilidad, respeto, es lo que sobraba a una mujer como doña Amalia, quien durante mucho tiempo estuvo trabajando con los indígenas en el sureste del país, al tiempo que participaba en marchas y mítines en defensa de la soberanía nacional, tal y como lo hiciera el general Lázaro Cárdenas en su tiempo de presidente de la república, el mejor de todos los tiempos, equiparable a Benito Juárez, para ardor de los panistas.

Por cierto, quizás usted no lo sepa, amigo lector, pero Lázaro Cárdenas y su obra fueron unas de las razones para la creación del PAN, el partido de la reacción, que nació con la consigna de destruir el trabajo hecho por Lázaro Cárdenas, entre otras cosas, la nacionalización del petróleo.

Calidad moral, es el legado de doña Amalia Solórzano para los mexicanos que queremos nuestra nación. Por eso resultó ofensiva para muchos mexicanos la foto que muestra a Cuauhtémoc Cárdenas con Felipe Calderón haciendo guardia ante el féretro; publicada y destacada a nivel nacional por una prensa que no tiene memoria ni compromiso social y a la que únicamente le interesaba resaltar la presencia en ese acto de quien se apoderó fraudulentamente de la presidencia de la república

 
   
 
 
 
© 2005 - Periódico El Faro de la Costa Chica. Derechos Reservados.