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El Primer Sitio Online de la Costa Chica

Liberar a David Bracamontes, ordena un Juez Federal

David Bracamontes Chona, en los separos de la CRAC, en Cochoapa (Foto: Archivo)

*A los tres meses de haber presentado una demanda de amparo por su privación ilegal de la libertad, el Juez Sexto de Distrito le ordenó a los coordinadores de la CRAC que, a la brevedad posible, liberen a David Bracamontes Chona

*Cabe señalar que, durante estos tres meses de privación ilegal de su libertad, a David Bracamontes Chona ni siquiera se le ha formulado demanda alguna, por lo que tampoco se le ha tomado su declaración

*Durante todo este tiempo, Eliseo Villar Castillo, Adelaida Hernández Nava, Rolando Rojas Benito, Salvador López Jiménez y sus testaferros, se han dedicado a orquestar la manera de cómo incriminar a David Bracamontes; sin embargo, no lo han logrado

*La comisión que se integró para que investigaran los delitos que le inventaron a David Bracamontes Chona, no ha funcionado durante estos tres meses

REDACCIÓN
MARQUELIA, GRO.

El lunes pasado, 13 de octubre de 2014, el Juez Sexto de Distrito, Juan Manuel Díaz Núñez, luego de tres meses de proceso y de 17 actuaciones, les ordenó a Eliseo Villar Castillo, Adelaida Hernández Nava, Rolando Rojas Benito, Salvador López Jiménez y sus testaferros, todos estos empleados en las casas de justicia de San Luis Acatlán y de Cochoapa, que liberen, sin mayor dilación, a David Bracamontes Chona.
Luego de analizar concienzudamente el expediente, el Juez federal determinó que no existen elementos suficientes para seguir reteniendo a Bracamontes Chona; y, más aún, se pudo determinar que se violaron sus garantías constitucionales del “debido proceso”,
El acuerdo, cabe decir, fue emitido desde el día viernes 10 de octubre, pero fue publicado tres días después; sin embargo, el Juez federal aún no ha informado si este acuerdo ya les fue notificado a los coordinadores de la CRAC-PC.
La esposa del detenido y promotora del Amparo, Bertha Juana Guerrero García, entrevistada vía telefónica, dijo que está a la espera de que el Juez le notifique formalmente los coordinadores, para exigir su inmediata libertad.

Por fin libre. Crónica de una traición inesperada

Tres meses fueron insuficientes para inventar las mentiras
Necesarias para que Eliseo Villar Castillo y Adelaida Hernández Nava encarcelaran al mejor de sus amigos. Sobre todo, no pudieron convencer a sus aliados para que sostuvieran las acusaciones que ya tenían planeadas y que el propio Eliseo Villar se había encargado de ir armado, con la obediencia, claro está, de David Bracamontes Chona.
Al paso de los días, y sabiendo que las mentiras caen por su propio peso, los aliados de Villar Castillo sintieron miedo de participar en la novela, los unos; mientras que a los otros se les fueron abriendo los ojos y se dieron cuenta que, a la postre, también serían traicionados por el torito (de petate) del Capulín Chocolate.

Capítulo I. David es apresado

Ya con un plan bien trazado, y con información privilegiada que ellos mismos generaron, los tortolitos Eliseo Villar Castillo y Adelaida Hernández Nava, junto con Rolando Romero Benito y en la complicidad de Salvador López Jiménez, el coordinador hermano, destituyeron y encarcelaron a David Bracamontes Chona, el coordinador incómodo, y a Hilaria Peñaloza, la coordinadora que en realidad era la competencia amorosa de Adelaida Hernández.
Y es que por alguna extraña pero obvia razón, David Bracamontes se convirtió en “la presa” de Ernesto Aguirre Gutiérrez, sobrino y asesor del gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero.
La información fue vertida por el propio Eliseo Villar Castillo, en los tiempos en que Adelaida Hernández, por despecho amoroso, planeoó sacarlo del reparto del botín de la CRAC, con la alianza de Abad García (pero esta historia merece guion aparte).
De hecho, Eliseo Villar Castillo confesó que, para “chingarse” a David Bracamontes, Ernesto Aguirre utilizó a Adelaida Hernández Nava, quien le negó la entrega de dinero para organizar el aniversario de la CRAC, celebración que sirvió para formalizar la nueva casa de justicia de Cochoapa, casa en la que el gobernador Aguirre no estuvo de acuerdo, pero que Eliseo Villar abrazó con ahínco, aunque de ello culpó al propio Bracamontes Chona frente al Jefazo.
Al final de cuentas, la fiesta de aniversario se llevó a cabo por la cooperación de los pueblos afros y amuzgos, porque Adelaida Hernández nunca entregó el dinero que le prometió a David Bracamontes. Se lo clavó pues.

Capítulo II. El inicio de la historia

Ya empoderado como coordinador de Cochoapa, David Bracamontes se convirtió en el brazo derecho de Eliseo Villar Castillo; su lealtad era a prueba de todo, sobre todo porque Villar Castillo le hizo creer que la casa de justicia de Cochoapa se instaló por sus “güevos”, porque la “pinche Adelaida” por órdenes de Ernesto Aguirre, siempre los estuvo bloqueando.
Pero dice el refrán hay cosas que “jalan más fuerte que una yunta de bueyes”, y algo así convenció a Eliseo Villar Castillo de traicionar al amigo.
La casa de justicia de Cochoapa pintaba para mucho, para ser la mejor, a pesar de ser la última y la mal querida. David Bracamontes Chona se documentó, se armó de leyes y así, con las leyes formales fue enriqueciendo el reglamento interno de la CRAC, proyecto que se quedó trunco, por cierto. También promovía reuniones semanales para intercambiar puntos de vista entre los coordinadores y para exhortar a los policías de que trabajaran con decoro. “No podemos actuar mal; si nos quejamos de los judiciales, nosotros tenemos que dar el ejemplo, pues”, les decía.
Pero en esos mismos tiempos, y movido por la ambición de que le tocara una mejor parte del botín del dinero de la CRAC, Eliseo Villar Castillo se inventó un fraude, se inventó la historia junto con Eduardo Lemus Bustos (a) Wady, de que iban a comprar armas de alto poder, camionetas y pertrechos de guerra. La historia convenció a Adelaida y Raúl de Jesús Cabrera de tal manera que le soltaron, le soltaron y le soltaron dinero al Wady y a sus secuaces, hasta completar más de 700 mil pesos, ese era el plan “A” y estaba funcionando.
Pero el rumor del fraude de los 700 mil pesos comenzó a cundir en todo el territorio comunitario, y Eliseo decidió poner en práctica  el plan “B”, que era el abandonar a su suerte al Wady, y para ello negó el acuerdo con el barreño y con todos los que participaron en el fraude, incluido Iván Soriano leal, un reo recluido, también por fraude, en el Cereso de San Luis Acatlán.
En contra viento (Ernesto Aguirre) y marea (Adelaida Hernández) y a pesar de los rumores del fraude, se inauguró la casa de justicia de Cochoapa. Y una vez superada la intentona sólo quedaba tomar el toro por los cuernos y solucionar el asunto del fraude.

Capítulo III. Apresan al Wady y a sus compinches

¿Cómo está el asunto del fraude?, se le preguntó a Eliseo Villar.
_Fíjate que el Wady tiene un cuñado en la Marina, o en el Ejército, es un alto oficial que dice que nos va a conectar con Peña Nieto y nos van a dar armas de grueso calibre, para estar preparados para enfrentar a la delincuencia, y nos van a dar chalecos antibalas, algunas camionetas y algunas cosas más, incluso me dijeron que va a venir Peña Nieto a la Barra de Tecoanapa, para entregarnos las armas, y ya me dieron fecha, por eso le sigo creyendo al Wady, no creo que me falle-, diría.
El día llegó, y dicen los que lo acompañaban en ese entonces, que Eliseo Villar Castillo compró un “toro” y lo mataron para hacerle una comida a Peña Nieto, porque el Wady insistía que los iba conectar con el presidente de la Repu´blica, “pero más bien nos conectó directo”, dijo el guardia de la permanente.
No llegó Peña ni las armas y El Wady y varios más, fueron apresados por Eliseo Villar.
Pero las historias de Eliseo Villar no convencieron a los demás coordinadores, y en ese entonces, despechada, tampoco Adelaida creía el cuento, por lo que comenzó a cabildear la destitución de Eliseo para quedarse ella con el poder, y para ello tenía que seguir manteniendo a Abad García García como aliado.
Los asesores no se hicieron esperar: Pablo Guzmán y Valentín Hernández, los otrora impulsores de Eliseo Villar Castillo, al sentirse traicionados por él, se sumaron a los cabildeos pero le aconsejaron Abad García que se echara a los dos tortolitos.

Capítulo IV. David y la defensa de Horcasitas

A sabiendas de que se lo querían “echar”, Eliseo Villar Castillo le cobró las ayudas a David Bracamontes Chona, le pidió el auxilio para que no permitiera que lo destituyeran “a la mala”, le pidió que acudiera a la asamblea de Horcasitas y que se hiciera acompañar por los pueblos amuzgos y afros. “Si me ayudas, yo te voy a hacer más chingón que yo”, le escribió en un mensaje.
El plan funcionó, sobre todo porque Abad anunció la destitución de Adelaida y está ya no atacó a Eliseo. David los libró de la destitución, pero los detalles no le gustaron a Eliseo, porque David propuso que no lo destituyeran a la mala. Y, creyendo en la inocencia del profesor profesional de profesión, propuso que se investigara el fraude, creyendo que en realidad el Wady era el defraudador.
Ese rescate de Eliseo provocó la división de la CRAC, y presionado por los familiares de los detenidos, Abad García los liberó. Se armó la “rebambaramba”, pues.

Capítulo IV. Los asaltos a la casa del Tamarindo

Miles de detalles, de dimes y diretes su suscitaron posteriormente, difíciles de enumerar. Pero se llegó la fecha en que Abad intentó tomar por asalto la casa de justicia, y le falló la primera intentona. En esa ocasión los de policías comunitarios afines a Eliseo hicieron huir a los de Abad. Balearon a uno de Horcasitas en la refriega. Unos dicen que fue un mero accidente, otros dicen que fueron los de la guardia permanente. Algunos dicen que los de la permanente huyeron y pidieron ayuda a través de su “feis”.
Lo cierto es que, cuando llegaron los militares al lugar del enfrentamiento, todo era confusión. Revisaron la casa de justicia y hallaron varias armas de uso exclusivo, entre ellos un rifle de francotirador, un 7 milímetros, entre otras amenidades por el estilo. Se las llevaron los guachos y eso le dolió a Eliseo.
Abad no se dio por vencido y preparó un segundo asalto, con mejores tácticas y con más decisión. Se enteró Eliseo; pidió ayuda a los de la casa de Cochoapa, pero no se esperó a ella; dicen los de la guardia permanente que a Eliseo le entró el miedo muy temprano y que, en cuando cayó la noche “se salió a gatas de la casa de justicia”. Llevaron lo que pudieron a la casa de un familiar, ahí en San Luis, ahí se les perdieron algunas cosas, porque dicen, el pariente resultó con la uña larga.

Capítulo V. David   la defensa de Juchitán

Cuando David Bracamontes llegó al rescate, en cuanto entró a San Luis recibió el mensaje que la casa estaba abandonada. Se replegaron. David, con la ayuda de varios de sus amigos, comenzó a dar la cara por Eliseo, sobre todo ante los medios de comunicación. “Es ilegal lo que quiere hacer Abad con Eliseo, la CRAC somos nosotros, la casa de Espino Blanco y Abad no son la mayoría”.
David convocó a conferencias de prensa, una en Acapulco, en el restaurante California; todo para defender a su amigo y jefe, y patrón, como le llamaban los coordinadores de Cochoapa.
Luego de la conferencia de Cochoapa se planeó la marcha de Juchitán, se convocó a todos los pueblos de las casas de Justicia de El Paraíso, de Zitlaltepec, de San Luis y por supuesto, de Cochoapa.
Pero la responsabilidad recayó en Cochoapa, y en David Bracamontes, quien armó todo un equipo de colaboradores, encabezados por el consejero Raúl Hernández (ahora también defenestrado), entre otros igual de comprometidos. Tan comprometidos que hasta ensayaron la asamblea.
David volvió a convocar a los medios estatales de comunicación. Vinieron varios, se les atendió bien. La asamblea resultó favorable a Eliseo: se le ratificó en el cargo, con la condición de que se “amarrara el pico”, que no diera declaraciones en lo que se resolvía el asunto del fraude, fraude que, Eliseo insistía, lo había cometido su falso amigo, el Wady.
Los tortolitos aceptaron las condiciones y Adelaida hasta tomó el micrófono para agradecerle a David Bracamontes toda la ayuda. Palabras, sólo palabras.
Sin embargo, con el paso del tiempo, se puede deducir que a Eliseo y Adelaida no les gustó que David insistiera en que se conformara una comisión investigadora para seguir con las investigaciones del fraude.
La comisión se integró y fue nombrado como presidente de ella el coordinador de El Paraíso, Alberto Cirilo Luisa; a la comisión también integraron a David Bracamontes, entre otros.
Ahora se sabe, o se deduce, que la comisión investigadora nunca investigó nada por presiones de Eliseo Villar Castillo.

Capítulo V. Eliseo prepara una nueva traición

Una vez con el respaldo de la asamblea de Juchitán, Eliseo Villar Castillo comienza a emitir opiniones y con esas opiniones comienza a recuperar la confianza y vuelve a encaramarse, no sólo en la comisión investigadora, sino en toda la CRAC.
Eliseo nunca dejó de buscar el diálogo con Ernesto Aguirre, el vice gobernador, y un día lo logró. El tema principal era que le siguieran entregando el millón de pesos para seguir operando. Dicen los que saben y sospechan que Ernesto Aguirre pactó con Eliseo: “Yo te doy el dinero, pero tú dame la cabeza de ‘ya sabes quién y si no sabes, pregúntale a Adelaida’”. Aceptaron el pacto y el dinero comenzó a fluir.
Una vez con el millón de pesos en su regazo, Adelaida y Eliseo comenzaron a chantajear a los coordinadores de las casas de justicia: “Si comienzan con sus investigaciones, no hay lana”.
En el caso de David le aplicaron la ley de la zanahoria: “Nomás se la enseñaban y cuando iba por ella se la volvían a esconder”, dicen los que saben que nunca le pagaron los gastos que hizo en Acapulco, ni en Juchitán, y en cambio lo empezaron a acusar de desvíos de dinero. Eliseo Villar le reclamó hasta el apoyo que le había entregado a David por la muerte de su madre.
Como siempre ha sucedido en el amasiato Eliseo-Adelaida, ésta última era la más decidida a entregar a David y le negaba el dinero para los gastos y se mostraba tal cual era: su enemiga.
Pero Eliseo planeó mejor las cosas, le preparó una certera trampa. Por esos días un camión de la Coca-Cola provocó la muerte de un vecino de Cuajinicuilapa, y la refresquera pago un millón de pesos para cubrir la indemnización a la viuda y para pagar los daños y perjuicios, pagar los servicios legales  y demás.
Eliseo Villa Castillo le “suplicó” a David Bracamontes que buscara la manera de negociar ese asunto, de tal manera que le quedaran unos cien mil pesos, para “reponer” el dinero que les había robado el Wady.
A David se le debe de enjuiciar por “penco”, porque creyendo en las artimañas de Eliseo negoció con la viuda, Guadalupe Arrellanes Guerrero, para que ella se conformara con una parte; mientras que otra parte se tomara para el pago de los abogados y el resto, 250 mil pesos, se los dejara a la CRAC para pagar los gastos médicos de los heridos. La viuda aceptó y firmó un documento que, por cierto, también firmó Eliseo Villar Castillo, siendo que no forma parte de la Casa de Justicia de Cochapa, firma que simplemente no podrá justificar con nada, salvo que es beneficiario directo de estas componendas.
Tal fue el caso que de los 250 mil pesos, sobraron cosa de 150 mil, dinero que le fue entregado a Eliseo Villar Castillo.

Capitulo V. David es encarcelado

Conocedor de las maniobras que David Bracamontes realizó para entregarle el dinero y conocedor de que él no saldría involucrado (se olvidó del documento que firmó para liberar “al de la Coca), Eliseo Villar Castillo preparó todo para cumplir con el pacto que había signado con Ernesto Aguirre.
Ayudados por Rolando Rojas Benito y por Salvador López Jiménez (a Hilaria no la tomaron en cuenta porque era amante del toro del Capulín Chocolate, aunque también al final le dieron viada), Eliseo y Adelaida prepararon todos para la destitución de David Bracamontes.
El coordinador Salvador, el hermano Chava López Jiménez, fue el encargado de armar la intriga: lo acusaron de delitos de extorsión y fraude, sobre todo de haberse robado más de 250 mil pesos de una indemnización de la Coca-Cola; lo acusaron de haberle pedido 80 mil pesos a Zeferino Cisneros Silva, quien había violado a una menor de edad en Xochistlahuaca; que también le había pedido dinero a Cristian  Hernández Santos; a Manuel García Rojas y a José Melo.
Con esas acusaciones, que ellos mismos habían elaborado en hojas membretadas de la CRAC-PC, Eliseo Villar Castillo y Adelaida Hernández Nava le practicaron un juicio sumario a David Bracamontes; es decir, hicieron con David, lo que él no permitió que les hicieran a ellos.

Capítulo VI. La defensa de David

Dos días después, el 8 de julio, Bertha Juana Guerrero García, esposa de David Bracamontes, presentó una queja en la delegación regional de la Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos.
Dos días después, el 10 de julio, también presentó una solicitud de amparo ante el Juez Sexto de Distrito, por el delito de privación ilegal de la libertad. Amparo que, a los tres meses, exactamente, se resuelve a su favor.
A lo largo de estos tres meses, en el Juzgado se da cuenta de 17 actuaciones, no se tienen los detalles, pero se antoja que hubo tortuguismo.

Capítulo VII. Epílogo

A lo largo de estos tres meses, David Bracamontes, su familia, sus amigos y El Faro de la Costa Chica, han sufrido toda clase de señalamientos.
En el caso de David Bracamontes, su familia y sus amigos, han padecido tortura sicológica.
En el caso de El Faro de la Costa Chica, se ha padecido de las infundadas acusaciones de Eliseo Villar Castillo debido a que se han ventilado infinidad de actos ruines y de corrupción por parte de la CRAC; pero, sobre todo, por parte de sus coordinadores afines, sobre todo de Adelaida Hernández Nava, Rolando Rojas Benito y Salvador López Jiménez.
Comenzando por la corrupción, la intriga y la prostitución que se vive al interior de la CRAC y que la señaló una de las protagonistas, Hilaria Peñaloza Alvarado, quien, al igual que Adelaida Hernández Nava, fue amante de Eliseo Villar Castillo, según ella misma lo confesó en una amplia entrevista.
El precio que este medio de comunicación ha tenido que pagar es la difamación y la intriga, el señalamiento de que El Faro y el Ejército están vinculados con la delincuencia organizada.
A pesar de todo ello, seguiremos informando, porque aún hay más, mucho más, acerca de la CRAC de Eliseo Villar Castillo.
Sin embargo, por hoy, la gran noticia es: que un Juez Federal, ordenó ya, la inmediata liberación de David Bracamontes Chona, dos días antes de que lo trasladen a Zitlaltepec, con la consigna de hundirlo para siempre en la cárcel.

 

 

   

 

 

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