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El Primer Sitio Online de la Costa Chica

Vecina de El Líbano acusa de su estado de salud a chofer de las camionetas de Copala-Cruz Grande

Esther Morales Santos

IVÁN CALLEJA
CUAUTEPEC, GRO.

Esther Morales Santos, vecina de la comunidad de El Líbano, en el municipio de Cuautepec, denunció a este medio que por irresponsabilidad del conductor de una camioneta de pasajeros del servicio mixto de ruta Copala-Cruz Grande, estuvo a punto de caer a la carretera tras el arrancón cuando intentaba subirse; no obstante,  fue abalanzada a unas manos salvadoras que evitaron su caída causándole una lesión en el cuello y dolores en el cuerpo.

La denunciante informó que los hechos sucedieron el pasado 1 de marzo, del presente año, luego que se dispuso a esperar la camioneta en su comunidad de El Líbano para dirigirse a Cruz Grande. Al llegar la camioneta, cuyo conductor es identificado como Carlitos, paró su marcha por completo.

Aseguró la quejosa que tan pronto la camioneta se detuvo, ella se subió, pero antes de que diera el otro paso, Carlitos arrancó, lanzándola hacia atrás con todo el peso de su cuerpo. Para su fortuna, en las orillas de las bancas venían sentadas unas personas, quienes al ver que Esther era aventada al instante extendieron sus manos y lograron agarrarla de sus brazos evitando que cayera a la carpeta asfáltica.

Esther Morales continuó su camino hasta llegar a Cruz Grande, donde le pidió al chofer que tuviera más precaución, ya que por su irresponsabilidad estuvo a punto de caer a la carretera.

En esos momentos Esther no sintió dolor, sino al tercer día del incidente, por lo que se entrevistó con un integrante del comité internó de la ruta, de nombre Beto, de la comunidad de Las Peñas, a quien expuso lo antes sucedido, obteniendo como respuesta que iba a dar a conocer su queja en una reunión con los compañeros de la ruta para darle una solución.

Después de unos días, y sin obtener respuesta alguna, nuevamente Esther volvió a reunirse con los representantes de la ruta, Adolfo Mejía, Antonio, Ramiro, Carlos, quienes le dijeron que se fuera a sobar y que ellos se harían responsables de los gastos que generara la curación.

Dijo que ellos pagaron la sobada de 400 pesos, y por lo tanto se sentía mejor del cuerpo, pero les dijo que aun sentía un dolor en el cuello y que necesitaba sacarse unas radiografías.

Hasta su domicilio acudió el representante de los transportistas aglutinados a esta ruta, Roberto Bernal García, quien iba acompañado de Antonio García, Carlos y Beto, y ellos acompañaron a Esther a Cruz Grande con el médico Octavio Molina Gallardo, para realizarse las radiografías, resultando con esguince cervical con contractura de los músculos del cuello. El médico recetó dos vacunas con un valor de mil pesos cada una.     

El diagnostico no le pareció a Roberto Bernal, quien tomó las placas de las radiografías para buscar con otros doctores más opciones, considerando que el diagnóstico era alterado, y al mismo tiempo el precio de las vacunas. Posteriormente las placas de la radiografías le fueron devuelta.    A las tres semanas, Esther fue a Copala y se cruzó en la calle con familiares de Carlitos, chofer de la camioneta que la abalanzó, quienes le solicitaron que los acompañara con el síndico, Humberto Guerrero Gonzales, petición que les negó, ya que ella por el momento necesitaba a un médico y no alguien que impartiera justicia. Sin embargo los familiares la acompañaron al médico, quien tras la valoración observó que el problema ya estaba avanzado, extendiendo solo una receta, cuyos medicamentos fueron comparados por los familiares pero de mala calidad.

Luego de no ver mejoría de su salud, y por cuenta propia, Esther consiguió una cita con fecha de hoy miércoles 16 de abril en el hospital Magallanes, del puerto de Acapulco.

Esther Morales Santos de manera humanitaria pide a los familiares y al comité interno de la ruta, que pongan interés en su salud, pues su intención no es afectarlos, pero apela a todos los conductores de servicio mixto público que sean más responsables.      

   
 
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